La Semana Mundial de la Lactancia Materna nos invita a reflexionar sobre el impacto de esta práctica en la salud a corto y largo plazo. Más allá de su reconocido valor nutricional, la investigación reciente ha revelado complejos mecanismos inmunológicos mediante los cuales la leche materna participa en la maduración del sistema inmune y en la inducción de tolerancia frente a alérgenos alimentarios, reforzando su papel como una intervención fundamental para la prevención de enfermedades desde la primera infancia.
Mecanismo: Complejos inmunes y el receptor FcRn
- Transferencia de complejos inmunes: Cuando una madre está expuesta a alérgenos (como huevo o maní), produce anticuerpos IgG que se unen a estos alérgenos, formando complejos inmunes de IgG (IgG-ICs). Estos complejos son transferidos de la madre al bebé a través de la leche materna.
- Papel del receptor FcRn: La transferencia y la eficacia de estos complejos dependen del receptor neonatal Fc (FcRn). Este receptor permite que los complejos atraviesen la pared intestinal del bebé y lleguen a las células del sistema inmunitario.
- Activación de células dendríticas: Las células dendríticas (DCs) del intestino del bebé también expresan el receptor FcRn. Estas células captan los complejos de alérgenos e IgG y presentan el antígeno al sistema inmunitario de una manera que induce específicamente la formación de células T reg protectoras.
- Inducción de tolerancia a largo plazo: Estas células T reg suprimen las respuestas alérgicas graves y la anafilaxia cuando el bebé vuelve a ingerir el alimento. Esta tolerancia es duradera, ya que se mantiene incluso después de que los anticuerpos maternos han desaparecido de la circulación del niño.
Las investigaciones indican que este mecanismo es aplicable a los humanos, ya que se han encontrado complejos inmunes de IgG4 y alérgenos en la leche materna humana que pueden inducir tolerancia en modelos con receptores FcRn humanos. Por otro lado, factores como la obesidad materna pueden reducir la concentración de estos complejos de IgG unidos a antígenos en el calostro, lo que podría interferir con este proceso de educación inmunológica temprana.

Fuente: Boston Children’s Hospital
Implicaciones prácticas: ¿Evitar o introducir?
Durante años, se recomendó a las madres evitar alérgenos durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, la evidencia actual sostiene lo contrario: la exposición materna es necesaria para que se formen los complejos inmunes que enseñarán al bebé a ser tolerante.
La leche materna no solo nutre; es un sistema complejo de transferencia de información biológica. Fomentar una dieta materna variada y el manejo del peso gestacional son pilares fundamentales no solo para la nutrición del bebé, sino para su salud inmunológica de por vida.
Fuentes:
- Ohsaki, A., et al. (2018). Maternal IgG immune complexes induce food allergen–specific tolerance in offspring. Journal of Experimental Medicine, 215(1), 91–113
- Lambrecht, B. N. (2018). FcRn is mother’s milk to allergen tolerance. Journal of Experimental Medicine, 215(1), 1–3
- Wu, Y., et al. (2025). How maternal factors shape the immune system of breastfed infants to alleviate food allergy: A systematic and updated review. Immunology, 174(1), 1–16.








