En el campo de la oncología, la nutrición juega un papel fundamental en el bienestar y la calidad de vida de los pacientes. Las directrices prácticas de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) proporcionan un marco integral para abordar las necesidades nutricionales de los pacientes con cáncer. En este artículo, exploraremos las recomendaciones clave de ESPEN y su importancia en el manejo nutricional de pacientes oncológicos.
Importancia de la nutrición en el cáncer
El cáncer es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad a nivel mundial. Los pacientes con cáncer a menudo experimentan desafíos nutricionales debido a la enfermedad misma, los tratamientos médicos y quirúrgicos, y otros factores relacionados. La malnutrición en estos pacientes puede tener un impacto significativo en su calidad de vida, así como en la eficacia y tolerancia de los tratamientos contra el cáncer.
Directrices de ESPEN
Las directrices prácticas de ESPEN se han desarrollado para brindar orientación clara y basada en evidencia a los profesionales de la salud que trabajan con pacientes oncológicos. Estas directrices se presentan en forma de flujogramas para facilitar su uso en la práctica clínica diaria. Están dirigidas a médicos, dietistas, nutricionistas y enfermeras, todos los cuales desempeñan un papel crucial en el manejo integral de pacientes con cáncer.
Recomendaciones clave
ESPEN ha formulado un total de 43 recomendaciones con comentarios breves para el manejo nutricional y metabólico de pacientes con enfermedades neoplásicas. Estas recomendaciones abarcan desde la evaluación inicial del estado nutricional hasta intervenciones específicas para mejorar la ingesta oral, el soporte nutricional enteral o parenteral, y la prevención de complicaciones asociadas con la nutrición en el cáncer.
Importancia de la evaluación nutricional
Uno de los pilares fundamentales de las directrices de ESPEN es la evaluación regular del estado nutricional de los pacientes con cáncer. Esto incluye la evaluación de la ingesta nutricional, cambios de peso, índice de masa corporal (IMC), síntomas de impacto nutricional y la presencia de inflamación sistémica. La detección temprana de alteraciones nutricionales permite intervenciones oportunas para optimizar la ingesta y mejorar los resultados clínicos.

Requerimientos energéticos y nutricionales
En cuanto a los requerimientos energéticos y de sustratos, se sugiere que el gasto energético total (GET) de los pacientes con cáncer sea asumido como similar al de sujetos sanos, generalmente oscilando entre 25 y 30 kcal/kg/día. Además, se recomienda que la ingesta de proteínas sea superior a 1 g/kg/día y, de ser posible, hasta 1.5 g/kg/día, con la provisión de vitaminas y minerales en cantidades aproximadamente iguales a las recomendadas diariamente. Esto siempre dependiendo de cada paciente, cada caso se debe evaluar.
Intervenciones nutricionales específicas
En casos de desnutrición o riesgo de desnutrición, se recomienda una intervención nutricional integral que incluya asesoramiento dietético, uso de suplementos nutricionales orales, y en algunos casos, soporte enteral o parenteral. Estas intervenciones están diseñadas para mejorar la ingesta de nutrientes, prevenir la pérdida de peso no deseada y mantener la fuerza y la vitalidad en los pacientes con cáncer.
Las directrices prácticas de ESPEN en nutrición en el cáncer son una herramienta invaluable para los profesionales de la salud que trabajan con pacientes oncológicos. Estas directrices no solo brindan orientación clara en la práctica clínica, sino que también destacan la importancia de abordar las necesidades nutricionales de manera integral para mejorar la calidad de vida y los resultados de tratamiento en esta población vulnerable.
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Referencias
- https://drive.google.com/file/d/13LMeOzzGEsEEo_U8wLmf1TYxOYc66JmZ/view









