“No puedes cambiar la conducta alimentaria de un paciente si no entiendes cómo funciona su cerebro.” Esta formación ofrece una mirada clara y aplicada a los mecanismos neurobiológicos involucrados en el TDAH, la hambre emocional, los atracones, la alimentación automática, la relación entre comida y estrés, y el funcionamiento del sistema de recompensa, con el fin de que los profesionales puedan integrar estos conocimientos en la práctica clínica de manera directa y efectiva.




