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Vitamina B12 durante gestación y lactancia: Lo que muchas veces se pasa por alto en mujeres vegetarianas

Academia Nutriactive
12/06/2026
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La vitamina B12 es uno de los micronutrientes más relevantes durante el embarazo y la lactancia debido a su papel esencial en la síntesis de ADN, la formación de glóbulos rojos y el desarrollo neurológico del lactante. Sin embargo, la evidencia reciente muestra que su deficiencia sigue siendo un problema frecuente en determinados grupos de riesgo, especialmente en mujeres que siguen patrones de alimentación vegetarianos estrictos o veganos sin una suplementación adecuada.

¿Por qué existe un mayor riesgo de deficiencia?

La vitamina B12 es sintetizada por microorganismos y se encuentra de forma natural principalmente en alimentos de origen animal, como carnes, pescados, huevos y lácteos. En consecuencia, las mujeres que excluyen estos alimentos de su alimentación presentan un mayor riesgo de desarrollar deficiencia si no reciben suplementación adecuada.

Persisten además algunos mitos frecuentes sobre fuentes alternativas de vitamina B12. Las algas, por ejemplo, contienen principalmente análogos inactivos de cobalamina que no poseen actividad biológica significativa e incluso podrían interferir con la absorción de la vitamina activa. De igual forma, la levadura nutricional no constituye una fuente natural de vitamina B12; cuando este nutriente aparece en su composición corresponde a una fortificación añadida durante el proceso de elaboración.

Por otra parte, los rangos de referencia de B12 que utilizan la mayoría de los laboratorios son muy amplios, lo que lleva a que gran parte de la población —e incluso muchos profesionales— asuma que hay niveles adecuados cuando en realidad existe una deficiencia subclínica. Idealmente, la vitamina B12 debería mantenerse sobre 400 pg/mL, y en embarazo y lactancia, sobre 500 pg/mL. 

Consecuencias para el lactante

El riesgo asociado a la deficiencia materna va más allá de la propia madre. El recién nacido depende de las reservas acumuladas durante la gestación y posteriormente del aporte recibido a través de la leche materna.

Las reservas hepáticas del lactante son directamente proporcionales al estado nutricional materno. Por ello, cuando la madre presenta deficiencia de vitamina B12 durante el embarazo, el bebé inicia su vida con menores reservas, aumentando su vulnerabilidad durante los primeros meses.

Uno de los principales desafíos clínicos es que los síntomas suelen manifestarse de forma tardía, entre los 4 y 12 meses de edad. Entre las manifestaciones descritas se encuentran:

  • Retraso o regresión del desarrollo psicomotor.
  • Hipotonía.
  • Temblores.
  • Irritabilidad.
  • Palidez secundaria a anemia megaloblástica.
  • Alteraciones neurológicas potencialmente irreversibles.

Debido a que el diagnóstico puede retrasarse, las secuelas neurológicas pueden persistir incluso después de corregir la deficiencia.

Estrategias de suplementación basadas en evidencia

La suplementación constituye la principal estrategia preventiva para mujeres vegetarianas y veganas.

Las recomendaciones habitualmente utilizadas incluyen:

Mujeres vegetarianas

  • 50–100 µg diarios de vitamina B12.
  • O 1000 µg 2-3 veces por semana.

Mujeres veganas

  • 250 µg diarios.
  • O bien 1000 µg 2-3 tres veces por semana.
  • Idealmente iniciar la suplementación desde la etapa preconcepcional.

Situaciones de malabsorción

En pacientes con antecedentes de cirugía bariátrica, anemia perniciosa u otras condiciones que comprometan la absorción intestinal, las recomendaciones de suplementación general pueden no ser suficientes. En estos casos es necesario individualizar la forma de suplementación por especialista y realizar seguimiento clínico.

¿Qué forma de vitamina B12 elegir?

Las formas más utilizadas son la cianocobalamina y la metilcobalamina.

La cianocobalamina presenta una mayor estabilidad química, amplia disponibilidad y menor costo, por lo que suele considerarse la primera elección en programas de suplementación poblacional. La metilcobalamina también es una alternativa válida, aunque generalmente posee un costo superior y menor estabilidad.

Implicancias para la práctica clínica

El aumento de los patrones alimentarios basados en plantas exige que los profesionales de la salud fortalezcan la evaluación nutricional de mujeres embarazadas y en período de lactancia. Identificar oportunamente factores de riesgo, evaluar el uso de suplementos y educar respecto a fuentes confiables de vitamina B12 son acciones fundamentales para prevenir deficiencias y proteger el adecuado desarrollo infantil.

La evidencia actual refuerza un mensaje claro: en mujeres vegetarianas y especialmente veganas, la suplementación con vitamina B12 no es opcional, sino una intervención esencial para la salud materna e infantil.

LACTANCIA

Academia NutriActive.

Referencia:

  • Rashid, S., Meier, V., & Patrick, H. (2021). Review of vitamin B12 deficiency in pregnancy: A diagnosis not to miss as veganism and vegetarianism become more prevalent. European Journal of Haematology, 106(4), 450–455. 

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